Préviamente en Diario de citas gay:
Scratch invitó a un joven de internet a festejar su fallido cumpleaños en una presa abandonada un domingo. Sus planes se vieron apretados debido al tiempo, pero el mismo apremia, su cita apareció despues de una ansiosa espera llena de nerviosismo.
La cita:
Allí estaba sentado esperándome en una de las horribles bancas de la central, vestía una playera azul, unos jeans y unos Vans, mientras escuchaba música de su celular, me vio y tímidamente me saludó mientras enredaba sus audífonos para guardarlos en su bolso amarillo. Su imagen desaliñada, me causó interés lo vi con gran asombro, era tal cual describía a mi hombre guapo, barba descuidad, un peinado, diré un despeinado, estatura media baja, delgado pero con panzita y un look bastante interesante casi rocker…
Nos dirigimos a mi coche que estaba afuera, seguía bastante nervioso mientras yo no creía estar en presencia de una persona con sus características, probablemente endiosado con su aspecto… Llegamos a un establecimiento para comprar cervezas y botanas necesarias para pasar el rato, era su cumpleaños y sin embargo quizo ayudar a pagar, ambos dimos $50 para pagar $75 y le pedí guardar el cambio, festejaríamos su cumpleaños a fin de cuentas.
Salimos del lugar y tomé camino hacia la presa, en el camino, el chico serio y tímido que me había mencionado por Messenger desapareció, hablaba y muy bien, algo que me sorprendió gratamente, hablaba casi filosofando demostrándome gran interés por la vida, la naturaleza y el positivismo, todo mientras agitaba sus pequeñas y velludas manos que me encantaron.
Después de un rato pelear con las calles del pequeño pueblo próximo a la presa y advertir que al salir de allí siempre me perdía llegamos al destino. En un principio parecía haber mucha gente y estar muy desolado y feo el lugar, pero cuando lo invité a bajar la cortina se asombro por la belleza del lugar, agradeció la invitación una vez más y nos sentamos.
Elegí un lugar que era visible para las personas arriba, por seguridad de mi coche, proximidad y porque quería estar en un lugar no propicio para entrar en calor y arruinar un buen inicio con un buen chavo.
La charla se volvió amena después de un par de cervezas de él y una mía, encontrábamos cada vez más las similitudes que tenía el otro a su “ideal de hombre” y era impresionante escucharlo hablar sobre sus ideales y mentalmente marcar palomitas en sus ideas y mientras se describía a si mismo marcar palomitas en mi lista! (era real todo esto?! Dios mío!!! No lo podía creer!).
Entre las pláticas destacó su virginidad a la cuál hasta la fecha he decidido no tocarle, en verdad creo que es una persona que vale la pena y si ha guardado algo así tanto tiempo, espero ser yo a quien le tenga la confianza como para entregársela.
Despues de dos horas, nos comió la noche y el frio (cabe señalar que Príncipe no contaba con capa ni abrigo, jajajaja) y decidimos subir, pero estaba todo tan oscuro que perdimos y/o olvidamos el camino para subir, trepé una piedra y me golpee en la cabeza con otra! (realmente no se veía nada y obviamente el golpe lo disimulé). Al darme cuenta que era el camino incorrecto bajé y propuse otro camino, el cuál era el correcto (jajaja que suerte!).
Al llegar arriba, aún había dos camionetas con personas, pero bastante lejos de mi coche, traía mi closet entero de chamarras, sweaters y bufandas (ok, no, no caben jajajaja) y eligió lo primero que vio, un sweater negro, lo corregí y le dí uno azul marino (si así de freak y obsesivo soy! Y…? así me quieren!) y entramos al coche.
La platica continuó en el coche, sobre los ideales de vida y los momentos favoritos de cada uno, mientras las camionetas restantes desaparecían en la oscuridad… y mientras la conversación decía:
Príncipe: Me gustaría viajar por el país con mi pareja ir a lugares hermosos llenos de vida, esperar el anochecer y ver la luna y las estrellas… Besarlo y demostrarle mi cariño…
Scratch: (Lo deberé besar?, no quiero faltarle al respeto, vale mucho la pena, que hagooooo?) Sería bonito, no?
Príncipe: Si, imagina que hermoso sería…
Próximamente en Diario de citas gay:
La cita aún no termina y algo ha pasado que marcará la vida de Príncipe y Scratch... Una segunda locación y un viaje esperan mientras sus vidas están tambaleando en decisiones y nuevas experiencias. Todo esto y más en el próximo post de Diario de citas gay.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
sábado, 14 de noviembre de 2009
1.03 Cita perfecta >Parte 1< (Preámbulo)
Nombre clave: Príncipe
Edad: 22
Preferencia: Gay
Ocupación: Estudiante-trabajador
Tiempo de conocernos: semana y algo por msn
Salidas anteriores: 0 (cero)
Duración de la cita: 5:30 hrs
Preámbulo:
Despues de charlar una semana completa por msn Messenger, descubrí que efectivamente, Príncipe cumpliría años el sábado, pero debido a la escuela no podría festejar su cumpleaños y con su personalidad bohemia y su corazón lánguido, decidió no festejar este año esa fecha (acaso sería para no contarla como su cumpleaños 22?) y le propuse festejarlo conmigo, a lo cuál de inmediato aceptó, la verdad no fue relevante para mi, no lo creí, vamos… ¿Quién quiere festejar su cumpleaños con un desconocido y a solas? NADIE!!!
Con el paso de los días, se fue haciendo más real la cita que se había planeado, propuse entonces ir a visitar un lugar a 15 minutos de mi casa (cabe señalar que no vivo en la capital del Estado, sino en un municipio, casi casi ciudá) que estaba abandonado (según eso porque es usado por personas que viven cerca para hacer días de campo), El accedió encantado con la idea, emocionado por la ocasión y entusiasmado por conocerme la semana corrió rápidamente (después de que a causa de estar chatteando con él llegue tarde (ok!!! Sigo llegando tarde por eso) a mi clase de inglés casi todos los días).
Fue el domingo, si, el pasado domingo, ese día después de despertar a causa de un exhaustivo día de trabajo, me vi obligado a (ok, ya hacía falta) a lavar los coches de la familia (4 ¬¬), ooooooooooook, sólo ayudé jaja lo hicimos mi papá, mi hermano y yo, acabamos de hacerlo a las 2:00pm hora en la que decidí conectarme.
Al entrar al msn Messenger, me percaté que él estaba conectado, entre una cosa y otra, el se tuvo que ir y entre que le pedía tiempo para alcanzar a bañarme, arreglarme y comer, se tuvo que despedir sin pactar una hora exacta, quizá llegaría temprano, quizá llegaría tarde… o mi peor temor en ese momento, nunca llegaría!.
Pasaron las horas, se tornaron las 4:30 de la tarde, ya estaba listo y para no presentar sospechas con mis padres, salí sin hacer algún comentario de a donde me dirigía. Fui a la central de camiones para esperarlo, mientras le mandaba un mensaje preguntándole donde venía, el cuál no fue contestado, después de dar tres vueltas a la central decidí visitar a un amigo mientras esperaba (o me plantaban jaja), descubriendo que no se encontraba, regresé a la central y no vi nada… decidí comprar saldo para mi celular y llamarlo, lo hice… y nadie contestó!!! ¡ME HABÍAN PLANTADO! Decidí mantener mi mente positiva y visitar a otra amiga… y otra… y nadie aparecía, hice una ultima llamada para cerciorarme de que me habían plantado…
Otra llamada perdida, nadie contestó, fui a la central por última vez, pero esta vez baje del coche y entre en ella, al momento de tomar asiento (ya muy desilucionado), mi celular vibró, era un mensaje de él que decía que su camión aún no salía! (sentí el mayor alivio que pude tener en el día), 5 minutos después otro mensaje con el mismo remitente, ya estaba en camino, así que decidí subir a mi coche y esperar mientras hacía mis tareas de inglés.
20 minutos después, mi celular vibrava nuevamente, él había llegado! Arrojé mis cosas al asiento trasero, baje del coche y me dirigí al encuentro…
Edad: 22
Preferencia: Gay
Ocupación: Estudiante-trabajador
Tiempo de conocernos: semana y algo por msn
Salidas anteriores: 0 (cero)
Duración de la cita: 5:30 hrs
Preámbulo:
Despues de charlar una semana completa por msn Messenger, descubrí que efectivamente, Príncipe cumpliría años el sábado, pero debido a la escuela no podría festejar su cumpleaños y con su personalidad bohemia y su corazón lánguido, decidió no festejar este año esa fecha (acaso sería para no contarla como su cumpleaños 22?) y le propuse festejarlo conmigo, a lo cuál de inmediato aceptó, la verdad no fue relevante para mi, no lo creí, vamos… ¿Quién quiere festejar su cumpleaños con un desconocido y a solas? NADIE!!!
Con el paso de los días, se fue haciendo más real la cita que se había planeado, propuse entonces ir a visitar un lugar a 15 minutos de mi casa (cabe señalar que no vivo en la capital del Estado, sino en un municipio, casi casi ciudá) que estaba abandonado (según eso porque es usado por personas que viven cerca para hacer días de campo), El accedió encantado con la idea, emocionado por la ocasión y entusiasmado por conocerme la semana corrió rápidamente (después de que a causa de estar chatteando con él llegue tarde (ok!!! Sigo llegando tarde por eso) a mi clase de inglés casi todos los días).
Fue el domingo, si, el pasado domingo, ese día después de despertar a causa de un exhaustivo día de trabajo, me vi obligado a (ok, ya hacía falta) a lavar los coches de la familia (4 ¬¬), ooooooooooook, sólo ayudé jaja lo hicimos mi papá, mi hermano y yo, acabamos de hacerlo a las 2:00pm hora en la que decidí conectarme.
Al entrar al msn Messenger, me percaté que él estaba conectado, entre una cosa y otra, el se tuvo que ir y entre que le pedía tiempo para alcanzar a bañarme, arreglarme y comer, se tuvo que despedir sin pactar una hora exacta, quizá llegaría temprano, quizá llegaría tarde… o mi peor temor en ese momento, nunca llegaría!.
Pasaron las horas, se tornaron las 4:30 de la tarde, ya estaba listo y para no presentar sospechas con mis padres, salí sin hacer algún comentario de a donde me dirigía. Fui a la central de camiones para esperarlo, mientras le mandaba un mensaje preguntándole donde venía, el cuál no fue contestado, después de dar tres vueltas a la central decidí visitar a un amigo mientras esperaba (o me plantaban jaja), descubriendo que no se encontraba, regresé a la central y no vi nada… decidí comprar saldo para mi celular y llamarlo, lo hice… y nadie contestó!!! ¡ME HABÍAN PLANTADO! Decidí mantener mi mente positiva y visitar a otra amiga… y otra… y nadie aparecía, hice una ultima llamada para cerciorarme de que me habían plantado…
Otra llamada perdida, nadie contestó, fui a la central por última vez, pero esta vez baje del coche y entre en ella, al momento de tomar asiento (ya muy desilucionado), mi celular vibró, era un mensaje de él que decía que su camión aún no salía! (sentí el mayor alivio que pude tener en el día), 5 minutos después otro mensaje con el mismo remitente, ya estaba en camino, así que decidí subir a mi coche y esperar mientras hacía mis tareas de inglés.
20 minutos después, mi celular vibrava nuevamente, él había llegado! Arrojé mis cosas al asiento trasero, baje del coche y me dirigí al encuentro…
1.02 Casi acabo con todo esto...
Creo haber encontrado el amor... y aunque había quedado implícito en mi mente, una persona me motivó a seguir posteando aqui, gracias! por ser mi primer seguidor!
Y aunque probablemente ya no sean divertidos mis posts, espero haya más gente que le interese leer sobre mi patética vida, que será ahora como una novela JAJAJAJAJA
Saludos!
P.D. La siguiente cita sera en partesitas, porque es algo larga jajaja
Y aunque probablemente ya no sean divertidos mis posts, espero haya más gente que le interese leer sobre mi patética vida, que será ahora como una novela JAJAJAJAJA
Saludos!
P.D. La siguiente cita sera en partesitas, porque es algo larga jajaja
miércoles, 4 de noviembre de 2009
1.01 Cita sin fondo musical
· Nombre clave: Pianista
· Edad: 19
· Preferencia: Gay
· Ocupación: estudiante
· Origen: sexyono.com
· Tiempo de conocernos: dos semanas por msn
· Salidas anteriores: 0 (cero)
· Duración de la cita: 4 horas
Preámbulo:
El tiempo apremia y después de dos semanas de charlas insulsas en internet, como suele darse en el ambiente pactamos vernos cerca de su casa para ir a comprar su pequeña nueva mascota, una cachorra.
La cita fue pactada a las 5:00pm fuera de una farmacia por su casa, yo pasaría y me estacionaría en la farmacia y él llegaría allí reconociendo mi coche y saludándome. Llegué 10 minutos antes de lo pactado y me estacioné lejos de la farmacia, se dieron las 5:10 y no aparecía así que pensé que ya había pasado y no había visto mi coche así que decidí ir por él y estacionarme en el lugar. Al estacionarme en el lugar pactado encontré que él aún no llegaba, así que decidí bajar y comprar un agua, mientras caminaba al interior lo vi llegar a través de las enormes ventanas de la farmacia. Él era un hombre de mediana altura con apariencia joven, algo regordete o al menos eso me mostraban su sudadera grande, sus jeans algo flojos y unas botas tipo de trabajo de gamuza. Compré mi agua y salí a recibirlo mientras él ya me esperaba en la puerta de mi coche.
La cita:
Me dirigí a mi coche y lo saludé, fue algo extraño e inexpresivo, tal vez fueron nuestros nervios o quién sabe. Entré al coche y lo encendí, me dio una breve explicación de su llegada tarde (su tía quien cooperaba para la compra de la perrita no había aportado el dinero) y me daba instrucciones para llegar a su casa y esperar a su tía con el dinero faltante.
Durante la larga espera se dirigió a su familia, siendo más precisos hacia su tío con gran desprecio y comentó escuetamente el ser gay en su familia.
Fuimos me estacioné a una distancia pertinente para no ser tan obvia mi presencia ante su familia, esperamos cerca de media hora y la dichosa tía no apareció. Me preguntó si podía prestarle $150.ºº y accedí; fue entonces cuando nos dirigimos hacia el sur de la ciudad puesto que él no conocía bien el nombre de las calles llegamos a punta de “por aquí das vuelta”, “por acá”, en esa esquina doblas a la…” pero llegamos.
Fuera de una casa humilde con un local donde parecían vender dulces sueltos, golosinas y chucherías estaba una perra hermosa, que luego me aclaró era la madre de su futura mascota. Bajamos del coche y nos dirigimos a la casa. Él entró a la cochera como quién entra a su casa, saludó a un señor ya de edad y éste nos metió a la casa para observar a los cachorros.
Una casa en extremo humilde con fotografías de mal gusto de lo que parecía ser la hija del señor en sus XV’s. Nos condujo a una habitación donde se encontraban los perritos, al abrirla noté una computadora y bolsas enormes de frituras sin empaquetar individualmente, al entrar, la perra se adelantó entre nuestras piernas casi suplicando no nos lleváramos a una más de sus hijas. Pianista tomó una cachorrita, la más gordita, debo señalar y esta lloró mientras sus cachorros hermanos se alimentaban, él por su parte cruzo unas palabras con el señor y dio el dinero que restaba para la compra del animalito. Yo me asqueaba por el nauseabundo olor que despedía la habitación.
Al salir su rostro inexpresivo demostraba un gran brillo, tenía su tan esperada perrita que para pronto ya tenía nombre, espacio, cama, amor y collar (que envidia… excepto por el collar [jajajajaja]). Su mirada tenía un resplandor de aquel niño en la mañana de navidad, con ilusiones y un futuro con su nueva amiga. Yo sólo lo observaba con (no sé explicarlo jaja) una mirada de orgullo ajeno a pesar de no tener ese gusto por los perros.
De regreso a casa de Pianista conversamos sobre algunas cosas (no relevantes creo yo, porque las he olvidado, o más bien olvidé la secuencia). Llegamos a donde habíamos esperado a su tía y nos dirigimos a la veterinaria para checar algunas cosas sobre la salud de la perrita y salimos.
Él se dirigió a su casa para presentar a la nueva miembro de la familia y por el dinero. Esperé brevemente en el coche por su regreso.
Después de un par de minutos salió con la perrita en brazos, me sorprendió, pregunté y la respuesta fue: “se quedó llorando cuando la puse en su caja”… Me preguntó si tenía feria de un billete de $500.ºº jajaja reí sarcásticamente y me preguntó si pondría gasolina, teníamos la respuesta, después de un breve coqueteo de su parte me vi obligado a besarle, di un tímido beso ya que estábamos fuera de su casa… al ver esos ojos verdes con una mirada de niño fui incitado a besarlo de nueva cuenta… descubrí que ese beso había sido delicioso después de una larga espera que habían sufrido estos sedientos labios (se lo agradezco!).
Después de la breve demostración de afecto nos marchamos hacia la gasolinera más cercana, donde el constante coqueteo encubierto por las caricias a la cachorrita creo fueron notadas por el despachador. En ese presiso momento le pasó por la mente “¿qué es lo que comerá la perrita?” y regresamos al veterinario.
Al salir del consultorio del veterinario llevó al animalito a su casa y esperé nuevamente. A su regreso un segundo beso se presentó, insinuado por él de nueva cuenta, fue cuando descubrí que besaba bien…
El siguiente plan fue dar una vuelta en el coche a donde se pudiera… conduje por un rato mientras charlábamos sobre lo que fue para él la preparatoria y lo que fue para mi la prepa y la universidad, entrando en detalles de nuestra vida como gay y la vida como estudiante. De repente insinuó ir a Burgakin’ a tomar un helado a lo que accedí, siendo yo quién pagaría puesto que estaba gastado por la compra de su cachorrita.
Al entrar al local decidimos que tomar y lo pedí, el cajero preguntó si no habría problema si esperábamos por los helados a lo que respondí que no teníamos de otra… Me entregaron mi pie frito (que por cierto me quemó) y nos dirigimos a la mesa que él eligió.
Como un niño se emocionó al ver en la televisión una caricatura y cantó el oppening en inglés, cuya letra jamás me había interesado. Comentó sobre sus gustos (más bien disgustos) alimenticios y se refirió a algunas diferencias entre su anterior ciudad y ésta, en realidad era mucha y demostró tener desprecio por la cultura y costumbres mexicanas en general (jajaja acto que aún no sé si aplaudir o despreciar). Ya después de una larga espera me dirigí a la caja… preguntando por nuestros helados “que nos llevarían a la mesa”, ni siquiera se disculpó el cajero (maldito gay reprimido y closetero!!) y me fui a sentar de nuevo con Pianista, terminamos nuestros helados y nos retiramos.
Fuera de su casa agradeció la cita y se mostró muy contento, insisto, a pesar de su inexpresivo rostro…
Conclusión:
Me fue muy difícil escribir este post, por dos razones:
Él es un adorable chico, joven y algo inmaduro, pero demostró tener la seriedad suficiente y merecer un espacio en este frio corazón, si no es algo duradero, espero quedemos como buenos amigos, es una persona que me gustaría colectar en mi lista de mejores amigos ;-)
· Edad: 19
· Preferencia: Gay
· Ocupación: estudiante
· Origen: sexyono.com
· Tiempo de conocernos: dos semanas por msn
· Salidas anteriores: 0 (cero)
· Duración de la cita: 4 horas
Preámbulo:
El tiempo apremia y después de dos semanas de charlas insulsas en internet, como suele darse en el ambiente pactamos vernos cerca de su casa para ir a comprar su pequeña nueva mascota, una cachorra.
La cita fue pactada a las 5:00pm fuera de una farmacia por su casa, yo pasaría y me estacionaría en la farmacia y él llegaría allí reconociendo mi coche y saludándome. Llegué 10 minutos antes de lo pactado y me estacioné lejos de la farmacia, se dieron las 5:10 y no aparecía así que pensé que ya había pasado y no había visto mi coche así que decidí ir por él y estacionarme en el lugar. Al estacionarme en el lugar pactado encontré que él aún no llegaba, así que decidí bajar y comprar un agua, mientras caminaba al interior lo vi llegar a través de las enormes ventanas de la farmacia. Él era un hombre de mediana altura con apariencia joven, algo regordete o al menos eso me mostraban su sudadera grande, sus jeans algo flojos y unas botas tipo de trabajo de gamuza. Compré mi agua y salí a recibirlo mientras él ya me esperaba en la puerta de mi coche.
La cita:
Me dirigí a mi coche y lo saludé, fue algo extraño e inexpresivo, tal vez fueron nuestros nervios o quién sabe. Entré al coche y lo encendí, me dio una breve explicación de su llegada tarde (su tía quien cooperaba para la compra de la perrita no había aportado el dinero) y me daba instrucciones para llegar a su casa y esperar a su tía con el dinero faltante.
Durante la larga espera se dirigió a su familia, siendo más precisos hacia su tío con gran desprecio y comentó escuetamente el ser gay en su familia.
Fuimos me estacioné a una distancia pertinente para no ser tan obvia mi presencia ante su familia, esperamos cerca de media hora y la dichosa tía no apareció. Me preguntó si podía prestarle $150.ºº y accedí; fue entonces cuando nos dirigimos hacia el sur de la ciudad puesto que él no conocía bien el nombre de las calles llegamos a punta de “por aquí das vuelta”, “por acá”, en esa esquina doblas a la…” pero llegamos.
Fuera de una casa humilde con un local donde parecían vender dulces sueltos, golosinas y chucherías estaba una perra hermosa, que luego me aclaró era la madre de su futura mascota. Bajamos del coche y nos dirigimos a la casa. Él entró a la cochera como quién entra a su casa, saludó a un señor ya de edad y éste nos metió a la casa para observar a los cachorros.
Una casa en extremo humilde con fotografías de mal gusto de lo que parecía ser la hija del señor en sus XV’s. Nos condujo a una habitación donde se encontraban los perritos, al abrirla noté una computadora y bolsas enormes de frituras sin empaquetar individualmente, al entrar, la perra se adelantó entre nuestras piernas casi suplicando no nos lleváramos a una más de sus hijas. Pianista tomó una cachorrita, la más gordita, debo señalar y esta lloró mientras sus cachorros hermanos se alimentaban, él por su parte cruzo unas palabras con el señor y dio el dinero que restaba para la compra del animalito. Yo me asqueaba por el nauseabundo olor que despedía la habitación.
Al salir su rostro inexpresivo demostraba un gran brillo, tenía su tan esperada perrita que para pronto ya tenía nombre, espacio, cama, amor y collar (que envidia… excepto por el collar [jajajajaja]). Su mirada tenía un resplandor de aquel niño en la mañana de navidad, con ilusiones y un futuro con su nueva amiga. Yo sólo lo observaba con (no sé explicarlo jaja) una mirada de orgullo ajeno a pesar de no tener ese gusto por los perros.
De regreso a casa de Pianista conversamos sobre algunas cosas (no relevantes creo yo, porque las he olvidado, o más bien olvidé la secuencia). Llegamos a donde habíamos esperado a su tía y nos dirigimos a la veterinaria para checar algunas cosas sobre la salud de la perrita y salimos.
Él se dirigió a su casa para presentar a la nueva miembro de la familia y por el dinero. Esperé brevemente en el coche por su regreso.
Después de un par de minutos salió con la perrita en brazos, me sorprendió, pregunté y la respuesta fue: “se quedó llorando cuando la puse en su caja”… Me preguntó si tenía feria de un billete de $500.ºº jajaja reí sarcásticamente y me preguntó si pondría gasolina, teníamos la respuesta, después de un breve coqueteo de su parte me vi obligado a besarle, di un tímido beso ya que estábamos fuera de su casa… al ver esos ojos verdes con una mirada de niño fui incitado a besarlo de nueva cuenta… descubrí que ese beso había sido delicioso después de una larga espera que habían sufrido estos sedientos labios (se lo agradezco!).
Después de la breve demostración de afecto nos marchamos hacia la gasolinera más cercana, donde el constante coqueteo encubierto por las caricias a la cachorrita creo fueron notadas por el despachador. En ese presiso momento le pasó por la mente “¿qué es lo que comerá la perrita?” y regresamos al veterinario.
Al salir del consultorio del veterinario llevó al animalito a su casa y esperé nuevamente. A su regreso un segundo beso se presentó, insinuado por él de nueva cuenta, fue cuando descubrí que besaba bien…
El siguiente plan fue dar una vuelta en el coche a donde se pudiera… conduje por un rato mientras charlábamos sobre lo que fue para él la preparatoria y lo que fue para mi la prepa y la universidad, entrando en detalles de nuestra vida como gay y la vida como estudiante. De repente insinuó ir a Burgakin’ a tomar un helado a lo que accedí, siendo yo quién pagaría puesto que estaba gastado por la compra de su cachorrita.
Al entrar al local decidimos que tomar y lo pedí, el cajero preguntó si no habría problema si esperábamos por los helados a lo que respondí que no teníamos de otra… Me entregaron mi pie frito (que por cierto me quemó) y nos dirigimos a la mesa que él eligió.
Como un niño se emocionó al ver en la televisión una caricatura y cantó el oppening en inglés, cuya letra jamás me había interesado. Comentó sobre sus gustos (más bien disgustos) alimenticios y se refirió a algunas diferencias entre su anterior ciudad y ésta, en realidad era mucha y demostró tener desprecio por la cultura y costumbres mexicanas en general (jajaja acto que aún no sé si aplaudir o despreciar). Ya después de una larga espera me dirigí a la caja… preguntando por nuestros helados “que nos llevarían a la mesa”, ni siquiera se disculpó el cajero (maldito gay reprimido y closetero!!) y me fui a sentar de nuevo con Pianista, terminamos nuestros helados y nos retiramos.
Fuera de su casa agradeció la cita y se mostró muy contento, insisto, a pesar de su inexpresivo rostro…
Conclusión:
Me fue muy difícil escribir este post, por dos razones:
- Me identifiqué demasiado con Pianista y me es difícil hablar mal de él y;
- Me encuentro deprimido por razones externas… de una cita que no cabe mencionar…
Él es un adorable chico, joven y algo inmaduro, pero demostró tener la seriedad suficiente y merecer un espacio en este frio corazón, si no es algo duradero, espero quedemos como buenos amigos, es una persona que me gustaría colectar en mi lista de mejores amigos ;-)
Y pues como siempre;
PÚDRETE…
Me largo!!!!
PÚDRETE…
Me largo!!!!
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